Sigüenza podría ser pronto Patrimonio de la Humanidad

Este conjunto histórico-artístico de alto nivel se ha convertido en uno de los mejores destinos turísticos de Castilla La Mancha. 

Irene Pérez, 18/01/2021, 11:46h

Sigüenza, también conocida como “ciudad del Doncel” está de celebraciones por dos motivos. Primero, está próxima de cumplir 900 años desde su reconquista y segundo, acaba de comenzar su andadura en la candidatura a formar parte de la lista de lugares que forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Este conjunto histórico-artístico de alto nivel se ha convertido en uno de los mejores destinos turísticos de Castilla La Mancha. Se encuentra a tan solo hora y media de Madrid, en la provincia de Guadalajara.

Sigüenza monumental

Uno de los grandes hitos de la ciudad es su catedral, la cual celebró en el 2019 el 850 aniversario de su consagración. Las obras de su construcción habían comenzado a mediados del siglo XII en estilo románico, durante la prelacía del primer obispo seguntino tras la reconquista de la ciudad, Bernardo de Agén. Y prosiguieron a finales del XII, con influencia cisterciense, que se reflejó en la decoración vegetal y geométrica de las arquivoltas de su triple portada. Para concluir constructivamente en gótico.

Destacan en ella de esta época medieval sus tres naves separadas por pilares compuestos, su amplio crucero, su primitiva cabecera de cinco ábsides decrecientes, sus bóvedas de crucería y sus tres rosetones.

Desde finales del XV al XIX la catedral se enriqueció con nuevos espacios como el claustro, la sacristía mayor y la girola; y obras artísticas de gran valor de muy diversos estilos.

Destacando entre ellas el coro, la estatua funeraria del Doncel, y su colección de retablos. En la actualidad en las antiguas dependencias de su claustro se han instalado las diversas salas del Museo catedralicio, destacando las dos dedicadas a exhibir los tapices flamencos del siglo XVII y la capilla de la Concepción que preside la Anunciación del Greco.

Entre sus monumentos más destacados podemos mencionar:  El Castillo: Situado en la parte más alta de la ciudad, se asienta sobre una primitiva fortificación celtibérica, que luego fue romana y más tarde torre de vigía visigoda y alcazaba islámica. Tras la reconquista de Sigüenza en 1124 pasó a ser propiedad de los obispos seguntinos, señores de la ciudad.

Su entrada principal torreada fue alzada a principios del siglo XIV, en época del obispo Simón Girón de Cisneros. Años después vivió confinada en él doña Blanca de Borbón, esposa del rey de Castilla Pedro I el Cruel. El Cardenal Mendoza lo convirtió interiormente en un verdadero palacio y lo protegió externamente con una barbacana. Hasta fines del XVIII siguió siendo la residencia de los obispos seguntinos. Ya en el siglo XIX sufrió graves deterioros en la Guerra de Independencia y en las Guerras Carlistas. Más tarde fue Asilo y Cuartel. En los años setenta, y después de década en ruinas tras la Guerra civil, fue rehabilitado como Parador de Turismo.

Iglesia de San Vicente: Ubicada en la Travesaña Alta, es una de las dos parroquias románicas de la ciudad. Dedicada a san Vicente, patrón de Sigüenza por haber sido el día de su onomástica, el 22 de enero, cuando se reconquistó la ciudad en 1124. Fundada la iglesia años después, se amplió a finales del siglo XII, alzándose entonces su portada de arquivoltas de medio punto, decoradas con motivos geométricos y vegetales, semejantes a los que adornan las portadas occidentales de la catedral, que descansan sobre columnas con capiteles foliáceos. Sobre la portada y desplazada de su eje se sitúa una imagen gótica de una Virgen entronizada.

En el interior su única nave, cubierta de madera, da paso a través de un arco triunfal apuntado al presbiterio de testero recto con bóveda de crucería. Lo preside en la actualidad un Cristo gótico del siglo XIII.

La casa del Doncel: Ubicada en la Plazuela de su mismo nombre, llamada también de San Vicente, este antiguo palacio, residencia de los Vázquez de Arce, familia del Doncel, posee una fachada almenada, decorada con escudos heráldicos, en la que destaca el arco de medio punto de su entrada. En su interior, tras su restauración por la Universidad de Alcalá de Henares, quedan vestigios de sus primeras fases constructivas, espléndidos ejemplos de arcos de yeserías policromadas mudéjares y bellos artesonados. En sus salas, además de las aulas de la Universidad, se alberga una exposición permanente de cuadros de Fermín Santos y de su hijo Antonio Santos Viana; una exposición de la historia de uno de los talleres de alfombras seguntinos; el Centro de la Vihuela de Mano y la Guitarra Española de José Luis Romanillos y el Archivo Histórico Municipal. 

Plazuela de la Cárcel: Abierta en la Travesaña Alta en el siglo XV, y conocida en esa época como Plaza Nueva, en ella se celebraba el mercado franco semanal concedido a la ciudad por el Cardenal Mendoza. A principios del siglo XVI en su frente norte se alzó el Ayuntamiento seguntino, un edifico con arcadas abiertas a la plaza en el piso inferior y una gran sala en el segundo piso artesonada. En su fachada no solo lucen los escudos de los Reyes Católicos, del Cardenal López de Carvajal, obispo entonces de Sigüenza, y de la ciudad, sino también motivos decorativos mudéjares que nos hablan de los alarifes que construyeron el edificio. A mediados del siglo XVI se edificó anexa al edificio municipal la torre del archivo. Para entonces se había ampliado la plaza y construido en su frente occidental un gran edificio con soportales de medio punto para Cárcel de la ciudad.

Palacio de Luján: El obispo don Fernando de Luján, prelado seguntino entre 1449 y 1456, edificó su casa principal muy cerca de la catedral, sobre el cobertizo que permitía el acceso desde el templo a la calle del Hospital, corazón del arrabal norte seguntino protegido por murallas desde principios del siglo XIV. A lo largo de los siglos posteriores fue palacete nobiliario de la familia Gamboa como evidencia su decoración heráldica. Desde 1968 es la sede del Museo Diocesano de Arte Antiguo, y en él se expone una importante muestra del arte religioso de la Diócesis de los siglos XII al XX. Tras su restauración, el Museo ha sido también sede de importantes exposiciones. Fruto de las tres últimas, dedicadas a la catedral, la Fortis seguntina, se exponen en su patio y sala principal tres monumentales maquetas que muestran la evolución constructiva del templo.

Hospital de San Mateo: En la calle que hoy lleva su nombre, en 1445 el chantre de la catedral Mateo Sánchez fundó el hospital de San Mateo y lo puso bajo el patrocinio del Deán y Cabildo seguntino. Heredero del hospital de la Estrella fundado a fines del siglo XII. En el siglo XVI se le añadió la fundación del canónigo Pedro Almazán para acoger a niños expósitos. Varios obispos lo dotaron en los siglos siguiente. Era famoso por su botica fundada en 1664 por Mateo Sánchez Bravo, sobrino del obispo Andrés Bravo de Salamanca. En el siglo XIX habitaron en sus dependencias durante un tiempo las monjas Ursulinas y más tarde fue regentado por las Hijas de la Caridad. Sufrió graves destrozos en la Guerra civil y en la actualidad, una vez rehabilitado, es Residencia de la Tercera Edad. 

Monumento a Felix Rodríguez de la Fuente, quien filmó muy cerca de Sigüenza. FuenteJosé IbáñezAttribution 3.0 Unported

Sigüenza natural

Además de su patrimonio monumental, Sigüenza cuenta con un rico patrimonio natural:
El Barranco del Río Dulce fue declarado Parque Natural en el año 2003. Está situado al sur de Sigüenza, formando parte de las estribaciones más occidentales del Sistema Ibérico. Tiene una extensión total de 8.348 hectáreas.

Si se visita el Parque Natural del Río Dulce lo primero que llama la atención es el gran cañón por donde discurre el río. Un estrecho barranco excavado entre las rocas debido a la naturaleza caliza del terreno y a la erosión del agua.

El resultado es un relieve muy llamativo que se compone de parameras amplias y altas, interrumpidas por el corte del cañón del Río Dulce, y también de sus afluentes que dan lugar a cascadas estacionales. Especialmente indicado para senderismo y ciclismo, permite rutas cómodas aptas para todos los públicos.

Las salinas de Imón son una microrreserva forma parte del LIC (Lugar de Interés Comunitario) denominado Valle y Salinas del Salado, y es atravesada por el río Salado. El río, efectivamente, es salado; a su paso va recogiendo las aguas de las salinas. Forman este espacio natural seis áreas de gran diversidad litológica (es zona de contacto del Sistema Central con la prolongación de la sierra de Ayllón) y en ella se dan condiciones muy singulares para flora y fauna. Nos encontramos una vegetación adaptada al medio salino muy raramente visible a 400 kilómetros del mar.

Soporta las condiciones salinas, pero es también muy sensible a cualquier alteración de su ecosistema. Entre la ciudad medieval de Sigüenza y la villa medieval de Atienza, en apenas 20 kilómetros, existen vestigios de más de 10 grandes explotaciones de sal. Muchas fueron abandonadas y pocas quedan en pie. En otras, como las de Imón, La Olmeda o Santamera, aún se puede apreciar su glorioso pasado como fuente de riqueza para la región. Las salinas de Imón han sido consideradas el conjunto salinero más antiguo de España, y durante muchos años el más importante por producción y extensión. En el espacio protegido de la microrreserva habitan especies de flora y fauna que deben ser especialmente respetadas. Se podrá disfrutar de las plantas en su sitio, no las arranques; pasear por sendas o caminos, sin salirte para no ocasionar daños irreparables; observar la naturaleza en silencio; y recrearte en un paraje único.

El castro celtíbero de Castilviejo está situado en el pinar de Sigüenza, en un cerro entre las demarcaciones de Guijosa y Cubillas del Pinar. Se trata de los restos arqueológicos de un castro celtíbero del que se conservan notables restos de la muralla, el foso y del sistema defensivo mediante el campo de piedras hincadas. Resulta muy interesante por su antigüedad y por la singularidad de su construcción.

El yacimiento cuenta con tres momentos de ocupación bien documentados: uno corresponde al Bronce Final, un segundo de época celtibérica, en que se construyeron sus defensas; y un tercero hispanomusulmán, en que el recinto fue en parte modificado y reutilizado como punto de observación y control de la calzada que enlazaba Mérida con Zaragoza.

La situación del castro es la típica de los asentamientos celtíberos, en un cerro alto, con acceso por una sola cara y el resto de los lados con la defensa natural de los cortados. Parece que su función en origen era la vigilancia y custodia de las tierras de labor hacia el valle del Henares y de una zona de monte adecuada para la ganadería.

Del castro se conservan notables restos, actualmente restaurados, de la muralla y el campo de piedras hincadas, estando los restos de las construcciones internas en muy mal estado. No obstante, el conjunto es suficientemente interesante y sugerente como para transportarnos a un ambiente primitivo, además de brindarnos unos paisajes privilegiados.
El pinar de Sigüenza es el lugar perfecto para realizar actividades de senderismo, ciclo turismo y mountain bike, así como para practicar la micología y la fotografía.

Este bosque de pinus pinaster (pino resinero) ha mantuvo su actividad resinera hasta los años 70, volviéndose a retomarla en el 2013 con poco éxito. Paseando por el pinar seguro que encuentras vestigios de la misma.

Sigüenza artística

Durante todo el año, Sigüenza ofrece una rica programación cultural con eventos de todo tipo, representaciones teatrales, proyecciones cinematográficas, presentaciones de libros, concursos de pintura, conferencias, etc, que se intensifica en época veraniega. Pero destacan en ella sus festivales musicales que se celebran a lo largo de todo el año y que convierten a Sigüenza en la ciudad de las mil músicas.

Además de los eventos culturales, en la ciudad hay Museos y salas de Exposiciones donde disfrutar del arte contenido en ellos y de los edificios que lo contienen: El Museo Diocesano de Arte Antiguo, La casa del Doncel, la Ermita de San Roque y el Antiguo ayuntamiento de la Plazuela de la Cárcel.

Fuente: Ayuntamiento de Sigüenza.