La Leyenda del búfalo blanco

La mujer búfalo blanco se dirigió al otro hombre que se había comportado correctamente y hablándole en su mismo idioma le tranquilizó diciendo que era una wakan

/01/2021, 16:45h 

Para los nativos americanos el búfalo o bisonte es un animal sagrado, la manifestación del Gran Espíritu. Esta creencia puede que se deba en parte a una leyenda de hace más de 2000 años que todavía conservan los indios Lakota, una tribu perteneciente a los Sioux. Una leyenda que en los tiempos que corren nos da mucho qué pensar sobre cómo debemos tratar a la Madre Tierra, la naturaleza y todos los seres que nos rodean.

La historia comienza en una época convulsa de desavenencias entre varios pueblos y hambruna, pues los animales y plantas prácticamente habían desaparecido. Todos los días la tribu Lakota enviaba a dos de sus exploradores para buscar algo que cazar, pero nunca encontraban nada.

Indios Americanos a la Caza del Bisonte.

Uno de esos días mientras dos hombres caminaban en busca de animales, vislumbraron en el horizonte una figura femenina que en vez de caminar flotaba, con grandes destellos a su alrededor y emanando una energía mágica y poderosa. Iba acompañada de un enorme y hermoso búfalo blanco. Al verla intuyeron que era una mujer wakan (sagrada).

La mujer era esbelta y bellísima, iba vestida con un precioso y radiante vestido sagrado blanco, y portaba en sus manos unas hojas de salvia y un objeto sagrado (una pipa). Era tan hermosa que los hombres quedaron fascinados ante tal imagen, tanto que uno de ellos no pudo resistirse e intentó poseerla con lujuria, pero no llegó a tocarla porque inmediatamente cayó sobre él un rayo que lo desintegró en el momento, pues no podía ser tratada irrespetuosamente.

La mujer búfalo blanco se dirigió al otro hombre que se había comportado correctamente y hablándole en su mismo idioma le tranquilizó diciendo que era una wakan, una mujer sagrada que había venido para ayudarles e instruirles. “Traigo un mensaje para tu pueblo desde la nación del búfalo”, le dijo. Posteriormente se dirigieron juntos al campamento de su tribu, donde la wakan fue recibida con gran expectación y felicidad por el pueblo. Le dejaron acomodarse en el mejor tipi que tenían y le ofrecieron lo que podían, sólo algunas raíces, insectos, hierbas y agua. En el campamento ya sólo quedaba miseria y pobreza, no tenían mucho que ofrecer, la llegada de esta mujer sagrada les aportaba esperanza e ilusión.

Big Medicine, Fuente, Los Paseos, Licencia

La wakan procedió a enseñarles a fumar en pipa o chanupa y les mostró cómo hacerlo para formar un puente viviente entre tierra, cielo y todos los seres. “La pipa nos une a todos”, les dijo. Les enseñó también a honrar al sol mediante una danza creadora de un círculo de gran fuerza con la vida y para dar gracias, asimismo, les mostró prácticas espirituales para reverenciar a la naturaleza, les recordó ritos ancestrales que el pueblo ya había olvidado y cánticos y melodías para hacer feliz a la Tierra, que debían dirigir a las cuatro direcciones del Universo.

Tras todo ello se despidió del pueblo Lakota indicándoles que ella les seguirá protegiendo mientras lleven a cabo las prácticas que les ha enseñado y respeten a la Madre Tierra. Se dirigió también al jefe de la tribu diciéndole “recuerda que esta pipa es muy sagrada, respétala, te conducirá al final del camino.

Las cuatro eras de la creación están en mí, yo soy las cuatro eras, VOLVERÉ, vendré a visitarlos en cada ciclo generacional”. Tras sus palabras, la bella y sabia mujer comenzó a alejarse y desapareció en el horizonte. En ese momento apareció una gran manada de búfalos y desde ese día nuestros parientes los búfalos aportaron al pueblo Lakota lo que necesitaban para sobrevivir, carne para comer, pieles para sus ropas y sus tipis, huesos para sus herramientas, etc. Dado que este ser les aporta tantos menesteres para su supervivencia es considerado un animal poderoso, un Gran Espíritu, el espíritu de la abundancia.

Indios Americanos a la Caza del Bisonte.

Hoy día la pipa sagrada o pipa de la paz que la mujer wakan entregó a la tribu Lakota sigue estando en manos del último portador de la misma, el Jefe ARVOL, un líder espiritual que bien merece otro artículo a parte para dar a conocer su vida, dedicación y mensaje a la humanidad.

Un hombre que sigue luchando por el respeto a la Madre Tierra y actualmente trata de impedir la mega construcción del Oleoducto Lakota Access que pasaría por varias reservas indias, acabando con esas tierras ancestrales. El proyecto fue paralizado por Barack Obama, pero Donald Trump lo volvió a reactivar. Mientras tanto su lucha sigue y como la mujer búfalo blanco indicó a su pueblo, ella les protegerá mientras sigan realizando sus prácticas y respetando a la Madre Tierra.

La esperanza del pueblo Lakota se mantiene pensando que la mujer búfalo blanco algún día regresará para traer armonía, equilibrio, paz y espiritualidad al mundo.

Bandera de Wyoming y Búfalo blanco, Fuente, Autor, Licneica