11M, el atentado que cambió nuestra vida

Atentados todavía sin aclarar del 11 Marzo de 2004, en la estación de Atocha con cientos de muertos.

Jorge Gómez Manzanilla / 11/03/2021, 09:00h

17 años después, otro jueves como aquella mañana lluviosa de 11 de marzo de 2004, justo dos años y medio después del primer atentado que presenciamos en directo a través de la televisión, hablamos del 11 de Septiembre de 2001 cuando cuatro aviones ponían en jaque a USA y sobre todo, nos helaban el corazón con dos de ellos estrellándose en las famosas Torres Gemelas de Nueva York, una agonía de media hora con gente atrapada en las plantas más altas de la misma y saltando al vacio al no soportar el inmenso humo y calor  y decidiendo si morir antes o después como ocurrió media hora después al derrumbarse las torres.

Aquel martes 11 de Septiembre de 2001 cambió el mundo, el terrorismo internacional con el sello de Al Qaeda y precisamente, su jefe, Osama Bin Laden,  en su día y en plena guerra fría entrenado por la CIA para luchar en la guerra de Afganistán contra la URSS se había vengado de los americanos, había ideado el terrorífico plan de destruir las Torres Gemelas y teorías que veinte años atrás nos parecían más que una locura o conspiración, las escuchábamos por primera vez, guerra nucleares y de destrucción y control del mundo, teorías sacadas de profecías y que nos intentaban helar el corazón. Sin duda, habíamos entrado en el siglo XXI y aunque eramos conscientes que algo no nos cuadraba, la famosa frase de “aquí esto no puede pasar”, era nuestro salvoconducto de aquella palabra, curiosamente, palabra que hoy usamos sin cesar para poder siquiera desplazarnos de un lugar a otro.

Precisamente, esa idea no calaba en España, a pesar de las amenazas de Bin Laden hacía nuestro país por la intervención tanto en la guerra de Afganistán, esa legitimada por la ONU por los atentados del 11 S y la idea de George Bush, el presidente de Estados Unidos, de buscar a Bin Laden y sobre todo, la posterior de Irak, nada legitimada por la ONU alegando Bush, presidente de USA secundado por Blair, primer ministro de Reino Unido y José María Aznar, presidente del gobierno en aquella época, buscar armas de destrucción masiva en Irak y capturar a otro enemigo de USA y de Occidente, el creador de la Primera Guerra del Golfo Pérsico, el iraquí, Sadam Hussein, unas armas que nunca aparecieron y que demostraron el terrible error de Bush y sus socios.

Curiosamente, las Atocha, El Pozo, amenazas de Bin Laden no calaron en la conciencia de los españoles y muchos menos de aquellos trabajadores que a las 7:00 de la mañana cogían los trenes para ir a trabajar en las madrileñas estaciones de Atocha, El Pozo,  Calle Téllez y Santa Eugenía, gente obrera que como cada mañana madrugaban para ir a trabajar como lo hacían muchos estudiantes camino de la universidad.

Sin embargo, ese día el destino fue cruel, muchos irían pensando en aquel golazo que la noche anterior, Zinedine Zidane, hizo al Bayern Múnich (1-0) en Octavos de Final, un Real Madrid galáctico que era favorito a ganar la décima Copa de Europa y eliminaba como en el 2000, año de la Octava y en el 2002, año de la novena al Bayern Múnich, camino que muchos madridistas trazábamos en nuestra mente, como a buen seguro lo haría ese 11 de marzo de 2004, a mi tocayo y gran madridista, Jorge Casanova que junto a su padre cogía el tren para ir al instituto de Atocha. Su destino a diferencia del nuestro marcaba una X ese día, era su último trayecto, sus últimos comentarios sobre su apasionado Real Madrid y a buen seguro, sus últimos planes sobre un fin de semana que se acercaba.

Al igual que Jorge acompañado de su padre, también víctima mortal de los atentados del 11M, 189 personas más, uno más moriría 10 años después tras estar en COMA irreversible durante la década posterior, en concreto, 192 víctimas morales fallecían en diez vagones que reventaron al estallar 10 bombas programadas y afortunadamente, 3 no estallaron y no hubo sincronización final a la entrada de esos cuatro trenes en Atocha ya que de haber sido así casi 10000 personas y la estación entera hubiera reventado.

El plan funcionó a más de un 75%, no en vano, más de 1500 heridos además de las casi 200 víctimas mortales convertía a Madrid y a Atocha en el centro del terror, el mayor atentado de la historia de Europa y con el sello de Al Qaeda, un atentado que cambió también el curso de la historia, para muchos, el mayor beneficio político del PSOE con Zapatero, tres días después dando un vuelco electoral y ganando las elecciones y el PP de Aznar, como castigo por la entrada en la guerra de Irak y sobre todo, por una nefasta comunicación del Jueves 11 al Domingo 14 intentando remarcar que los atentados llevaban la firma de ETA y no Al Qaeda algo desmentido por las agencias de información internacionales y  con la ayuda de gente afín al PSOE saltándose la jornada de reflexión y cercando las sedes del PP en toda España y en especial, en Madrid y Barcelona, aquella tarde noche del sábado 13 de Marzo de 2004 reclamando la verdad y afirmando que fue Al Qaeda por culpa de la entrada de Irak y no ETA ni Otegui algo que desmintió el propio Arnaldo a las pocas horas del atentado.

Sin embargo, aún quedan muchas cosas por esclarecer de hecho, periodistas como Jiménez De Los Santos y Luis Del Pino han remarcado la conspiración de gentes cercanas al servicio secreto y a la cúpula de Zapatero como culpables de sembrar de pruebas falsas el sumario del 11M y hacer desaparecer la prueba del delito, los famosos trenes con los boquetes reventados además de la tierra y el explosivo, ( de hecho, los propios periodistas encontraron uno de esos trenes reventados años después y lo pusieron y lo hicieron saber a la justicia, una justicia según dichos periodistas que se encargó a través del juez Gómez Bermúdez de hacerlos desparecer, un 11M donde como bien remarcan los mencionados profesionales de la comunicación donde el verdadero secreto de esa terrible matanza que hoy, otro jueves como aquel de marzo de 2004, cumple ya 17 años, se lo llevaron semanas después, los supuestos terroristas que se auto-inmolaron en el piso de Leganés, unos terroristas cuyos cuerpos curiosamente,  tampoco han aparecido ya que en el piso reventado de Leganés ni hubo restos de los cuerpos, ni restos de sangre de los mismos, eso sí, varios libros del Corán intactos y sin ningún tipo desperfecto algo que es más que sospechoso.

En definitiva y sin querer entrar en una incomprensible guerra que desgraciadamente y durante años salpicó incluso a las dos asociaciones de Víctimas de Atentados Terroristas que tenemos en nuestro país, injustamente enfrentadas e injustamente usadas como propaganda de derechas y izquierdas,  la AVT (Asociación Víctimas del Terrorismo, de familiares asesinados por ETA) y otra de la Asociación de Víctimas del 11M, el 11M ha sido es y será el mayor atentado no sólo de España sino de Europa y que se llevó por delante los sueños y en 192 casos, la vida de gente obrera, gente inocente, gente que seguramente protestó por entrar en una Guerra de Irak sin sentido, gente que a diferencia de los que muchos, entre los que me incluso, pudimos estar allí aquella mañana de jueves 11 de marzo de 2004 y que gracias, en muchos casos, a una famosa HUELGA DE PROFESORES UNIVERSITARIOS, no estuvimos allí, pusieron demasiado pronto, de manera demasiado cruel y sobre todo, de manera injusta, sus cortas vidas ( muchos de ellos fallecieron con 19, 20, 21 años), por todos ellos y por todas sus ilusiones y porque pudimos ser todo, siempre he remarcado que el 11M es el atentado de todos los madrileños y de todos los obreros y estudiantes de los trenes de cercanías que cogíamos en Atocha, El Pozo, Alcalá y Santa Eugenia, nunca los olvidaremos.

¡SIEMPRE EN NUESTRA MEMORÍA!, ¡11M, Ni olvido, ni perdono!